jueves, 1 de julio de 2010

La masacre en Tubutama ya se veia venir y estaba anunciada


Eduardo Ortiz Leon
Una vez mas la desidia, la omisión y desinterés de autoridades tanto locales como estatales y federales,  provoca que la delincuencia y la violencia se desborde,se salga de todo parámetro y toda proporciona al darse un enfrentamiento entre grupos rivales en un paraje entre los municipios de Saric y Tubutama,  donde al parecer al menos una veintena de personas se desconoce si hay civiles entre ellos aunque todo parece  que son  miembros de los grupos enfrentados, señalamientos en medios de comuni8cacion y portales de internet no bastaron para que el ejercito y las autoridades estatales actuaran a pesar de los pedidos y suplicas de los habitantes de esos municipios, a pesar de los levantones, los asesinatos múltiples tanto de civiles como de personas relacionadas con el narcotrafico.
Hace poco mas de dos meses en este medio y otros que lo retomaron un servidor mencionaba los riesgos que implicaba el aventurarse a viajar por esos municipios por la presencia de grupos armados que ponían retenes a su antojo y secuestraban momentaneamente o golpeaban a personas eso cuando bien les iba  bien les despojaban de autos y pertenencias, adamas de la prohibicion expresa hecha por elementos de estos grupos para que particulares que se sostenian de la venta de combustible en esas región, siguieran haciéndolo bajo pena de muerte de no obedecer.
Asimismo se comentaba por personas de esa región que elementos del ejercito y Policía Estatal Investigadora destacamentados en la región se encargaban también de verificar que esa directriz se cumpliera con la instalación de retenes para que investigaran a toda persona que se dirigiera a esa región si eran foráneos sobre los motivos de sus visitas y para decomisar a los locales si ellos consideraban que cargaban combustible en exceso, sin embargo nadie tomo en cuenta estas advertencias, ahora si tengan por seguro que durante unos dais el ejercito y la judicial tomaran por asalto esa región pero tan pronto las cosas se calmen retirarse y dejar otra vez a los ciudadanos de esa región en total indefensión y en m,as peligro de ser asesinados o extorsionados por estos grupos delictivos.
No es posible que un jefe de policía halla sido sorprendido en un carro blindado y además para el colmo de todo robado, y sin embargo se le deje seguir en su puesto tal y como sucedió, además de que se le señalaba como uno de los principales protectores del grupo delictivo que mantiene en jaque a esa región y sus habitantes.
Tampoco que las muertes de funcionarios municipales  queden impunes por el solo delito de obedecer ordenes y transportar combustible para las labores propias que el presidente municipal les encomendó, así como los policías de Saric, que se dice fueron puestos por sus jefes y también trasladaban combustible.
Otra vez me pregunta donde está el Nuevo Sonora, si no se cumple con las peticiones de auxilio y ayuda por parte de los ciudadanos afectados por las extorsiones, asesinatos y levantones en esa región además de secuestrados por decirlo así en sus propios hogares, ante el temor y la arrogancia de esos grupos delictivos que se pasean de día y noche por las calles de sus pueblos con la complacencia de sus autoridades tanto presidentes como jefes de policía, los primeros quizás amenazados pero otros no tanto, ya que están en contubernio con el grupo de sicarios asentados en sus municipios en este caso los presidentes de Saric y Tubutama, pues solo con su complicidad pudo llegarse a este extremo y sino mil disculpas y nos demuestren que ellos solicitaron el apoyo del ejercito y otras autoridades para combatir esta situación que se les salio de control.