domingo, 29 de mayo de 2011

Una historia maravillosa

Raquel Benitez Díaz


Eduardo Ortiz León

Caborca, Sonora. Muchas veces en nuestra labor nos encontramos con historias que deben de ser contadas para que la sociedad sepa de acciones que enaltecen y hacen lucir las mejores cualidades del ser humano y que desgraciadamente en la mayoría de los casos no se dan a conocer.
¿Por qué? En ocasiones porque hay noticias mas importantes desde el punto de vista comercial o sensacional y la equivocada idea de que las historias de bondad no venden o llaman la atención.
Esta que a continuación voy a contar es una de ellas y se desprende de una historia de o tema de nota roja, pues gira alrededor de la historia de un hombre llamado Gustavo Sevilla Cardona, extranjero en nuestra patria, hondureño de origen.
Gustavo en su peregrinar fuera de su patria recaló un día a la población de Altar, Sonora, su intención era cruzar hacia el vecino país en busca del mal llamado sueño americano que tanto persiguen, individuos de todas las razas y también de nuestra patria, principal exportadora de obra mal calificada y en menor proporción, altamente calificada.
Una vez en Altar, Gustavo por una razón u otra no se decidío a cruzar, y subsistía de la caridad pública, para gastar lo poco que conseguía en alcohol, casi siempre, muy pocas veces en comida, así es que en una de esas ocasiones en que consumía aguardiente en compañía de otro individuo el que conocío en sus andanzas, fue enviado al hospital gravemente lesionado y en estado de coma.
Debido a la gravedad de sus heridas, traumatismo craneoencefálico hemorrágico, traqueotomía, secuela neurológica, cuello flácido y columna cervical débil, fue trasladado al hospital general de Caborca, donde después de ser valorado por los médicos se decidío enviarlo a la ciudad de Hermosillo para ser intervenido quirúrgicamente por especialistas en traumatología de urgencias.
En ese lugar duró tres o cuatro días donde después de varias cirugías se le regresó ala hospital de Caborca donde permanece desde hace poco mas de dos meses, concretam4nte desde el 23 de marzo.
Es aquí donde la historia da un vuelco y se distingue el amor y perseverancia de una joven madre y trabajadora social de ese centro hospitalario, sin mas responsabilidad que el gestionar o ayudar a familiares de los pacientes a recorrer u orientar en su recorrido para la realización de todos los trámites que conlleva el estar en un centro hospitalario del estado y mas cuando se carece de algún tipo de seguro médico para cubrir los costos de medicamentos, consultas e intervenciones quirúrgicas, calladamente y sin ningún interés monetario de por medio hizo y sigue haciendo algo extraordinario.
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Esta joven trabajadora social  tan pronto el caso llegó a sus manos pues entre sus responsabilidades está el coordinarse con el departamento de recuperación financiera para ayudar a la gente  que no puede pagar de momento o en casos especiales nunca, observó que este no tenía ninguna identificación entre sus pertenencias, en este caso  tan solo la ropa que vestía, por lo tanto era imposible el dar con sus familiares o conocidos.
Aunado a esto. el paciente no podía hablar, siquiera para poder proporcionarle su nombre de pila o lugar de origen, aunque Gustavo fue trasladado a Hermosillo, Raquel, que es su nombre pensaba en su caso y como podría localizar a sus familiares o indicios para dar con ellos si no tenía nada de nada.
Me contó Raquel, que debido a experiencias previas se dio cuenta que todas las razas comparten características comunes  que los hacen identificables, por lo que basándose en los rasgos físicos, color de piel, tipo de cabello y estatura entre otros decidió buscar en Internet para ver si podía ubicarlo en algún tipo de raza y lugar donde este tipo es mas común, decidiendo al fin que Gustavo  es hondureño.
En recupercion después de dos meses en cama
Una vez que Gustavo fue traído de regreso y conforme progresaba su recuperación logró mediante señas y cartulinas con letras del abecedario que este le lograra dar su nombre y mediante un mapa de America central su país de origen, posteriormente su departamento y localidad, como son Honduras, el departamento de Olanchó y loa comunidad de Guarisama.
Con estos datos en su poder, Raquel, resuelta a todo y sin dar marcha atrás se dedicó a buscar en Facebook y otras redes sociales en sus horas libres, ya en su casa y también en su trabajo, cuando este se lo permitía a personas con apellidos como de este migrante.
La hermana
Encontrado así, según cuenta a una prima de  Gustavo, de nombre Miriam, residente de la capital de Honduras, Tegucigalpa, solo que esta nunca le contestó sus mensajes, sin embargo esto no la desanimó y recurrío a la embajada de Honduras en México, comunicándose con personal para que le ayudaran a encontrar a sus familiares, además buscó televisoras, radiofusoras y otros medios de comunicación acosándoles, solicitándoles que le ayudaran a buscar  a esta familia que no podía localizar, 
Las hijas
Logrando dar con una hermana de Gustavo, Martha Sevilla, quien no podía dar crédito a la noticia pues tenían mas de 10 años sin verlo, con comunicaciones esporádicas con Gustavo, quien además es padre de dos hermosas jovencitas que extrañan a su padre y arden en deseos de verlo de nuevo y que nunca mas vuelva a dejarlas tanto tiempo y que recobre su salud.
Ya en contacto, pidió fotos de las hijas y la familia par mostrárselas a Gustavo, mismas que pegó en la pared junto a su cama, para que los viera y ayudaran a una mejor recuperación.
Martha, sale hoy domingo de Tegucigalpa en un vuelo a la ciudad de México, para de ahí trasladarse a la ciudad de Hermosillo, como última escala en su peregrinar para venir por su hermano y llevarlo de regreso a casa.
Esta historia, no es un caso único en el curriculum de Raquel, ella ya ha reunido a cuatro familias mas con algún familiar extraviado por esta parte del país, en lo que va de este año,
La familia en año nuevo
Son casos que documentaremos para darlos a conocer, un poco mas adelante ahora lo importante es buscar que se reconozca gesta singular labor de esta joven y su lucha por reencontrar a familias para llevar un poco de felicidad al seno de esos hogares, toda vez que a ella le sucedió un caso trágico muy similar y que pretende en la medida de sus fuerzas, no pasen por esa situación otras personas, localizando al familiar perdido, al que nunca mas se espera ver.
          Con gentes como María Raquel Benítez Díaz, el mundo siempre será mejor y queda la esperanza de que las cosas serán mejores, siguiendo este tipo de ejemplos