sábado, 5 de noviembre de 2016

Y no tomamos el café acordado, Natividad…

Ramón Eduardo Ortiz León

5 sw noviembre 2016
12038526_10207614860793918_7437958569244778556_nSe fue un hombre bueno y no lo supe hasta hoy
Nunca nos tratamos como para decir fuimos los mejores amigos del mundo, pero de una cosa estoy seguro me estimaba y respetaba, le gustaba lo que yo hago y a mi lo que el escribía .
Platicamos pocas veces pero cuando lo hicimos descubríamos que la simpatía era recíproca, la penúltima vez  fue cuando el diputado local Rodrigo Acuña, inauguró la oficina de enlace y tuvo a la mayoría de los asistentes en el sol quemante de esa mañana en la calle Nueve entre M y N, mientras  los corbatudos que le acompañaban y El mismo, estaban bajo la sombrita y ni siquiera agua brindaban a quienes esperaban sus mentiras al dar sus discursos, ellos tenían sus botellitas de agua fresca frente a si.
En principio no le vi, yo estaba recibiendo el aire fresco de un culerón (Cooler gigante) ante el agobiante calor del desierto, llegó en silencio y me tocó un hombro para saludarme, vestía si mal no recuerdo un pans gris y se veía muy delgado, que le comenté eso y me dijo había estado enfermo pero ahí la llevaba.
Durante nuestra charla le comenté hacia mucho no veía su calumnia La terca memoria donde el hablaba de cosas cotidianas del pueblo y sus personajes, con un estilo sencillo, claro y muy emotivo siempre.
Te hacia añorar los viejos tiempos en el Canorca de ayer y sus personajes, nada mas acertado el nombre, aunque no soy originario de esta bella y olvidada ciudad por quienes gobiernan, conocí a través de su palabra personas, su modo de vida y carácter. Me encantaban sobre todo sus referencias a la familia, a su padre de quien expresaba un gran amor por sus enseñanzas de vida.
Le pregunte porque no publicaba un libro  como siempre que nos veíamos hacia y me contestó lo mismo que un dia lo haría, no llegó a hacerlo, incluso en una ocasión le di el numero de mi impresor, nunca supe si le llamó o no.
Ya para despedirnos después de viborear y hablar de la bola de cabrones políticos y diputados presentes en la ceremonia, me dijo, oye Eduardo quiero tu Colachi refiriéndose a mi ultimo libro un poemario, titulado asi, quedamos se lo llevaría a su casa ese día y asi lo hice.
Por la tarde después de llevar a mi hija y mi yerno a su trabajo o antes de llevarleó no recuerdo, pero Baudel su pareja fue conmigo.
Llegue y el me abrió la puerta, nos sentamos en la sala de su casa, llamo a su esposa solicitó un vaso con agua para mi, a quien y me presento, platicamos un rato le entregué mi libro y firmado me dijo
El andaba con dificultad le pregunte que si que ondas y me dijo le habían operado pero que ya estaba mejor, nunca supe que el estaba enfermo y tenia un cáncer terminal y que esa seria la ultima vez que le vería.
Al despedirme le dije volvería cualquier dia a tomar un café y platicar pues vivamos cerca y yo me la llevaba solo y pensando pendejadas en mi casa, Si me dijo cuando quieras hacerlo.
Por cierto en un momento de nuestra plática le pregunte por su hija comentándole me había gustado mucho un escrito de ella que el había subido a su muro en feisbuc, el orgullo le brotó por la cara y sonrió como siempre lo hacia, hoy ya no esta mas con su familia y su hija de la que estaba orgulloso por su talento y pininos en eso de la escribidera que tanto amamos quienes lo hacemos con pasión aunque no conoscamos de reglas ye estilos ni estudios formales de letras pero con mucho  amor y gusto por hacerlo.
Me despedí y nunca me di cuenta había olvidado mi teléfono, soy de muy mala memoria lo contrario de el a quien La terca memoria siempre le rendía frutos.
Este año llevo ya tres teléfonos olvidados, dos no recuperados mas. No dejo las nalgas porque las traigo pegadas a mi lindo cuerpito. Sobre ello me dijo un dia Evodio, otro amigo, tanto que le echas al Slim y lo estas haciendo mas rico y otros me dicen que como se no las he perdido ya, las nalgas claro, en una de mis antiguas borracheras.
Hoy recordándole fui a su casa. No para tomar un café, ni para platicar, recordando su cercanía a mi casa y su buen corazón iba  a pedirle un favor.
Toque a la puerta de su hogar ese hogar hoy de luto y por una ventana me hablo su esposa quien no me reconoció en un principio preguntando que si a quien buscaba.
A Natividad contesté, ella se retiró de la ventana y acudió a abrir la puerta.
Natividad no está? Pregunte de nuevo y ella con una tristeza infinita en su bello, delgado y delicado rostro me dijo, Natividad fallecio.
¿Usted es Gerardo? No Eduardo, ah si, me dijo. Fallecio.
Me quede sin habla y solo atin a expresar peguntando incrédulo ¿Pero cómo? Si apenas lo acabo de ver.
Si me dijo el 24 de Octubre(Creo esa  fecha me dijo) Si, agregó, en Septiembre cuando trajo el libro.
Aunque ella se notaba triste y que se le salieron las lagrimas al recordarle, quien apenas había dejado este mundo, platicamos sobre el y su partida.
Me dijo que el ya estaba cansado, ya no podía hacer muchas cosas que le gustaban como era practicar el  beisbol deporte que le apasionaba, ni hacer una vida normal, sus energías se agotaba y se fue rápidamente.
Nos despedimos y le di un abrazo fuerte después de preguntarle si podía abrazarle,  quedamos en que  si es posible en un tiempo cuando la herida y el dolor pasen revisar los escritos de Natividad y ver la posibilidad de editar su trabajo y de ser posible publicar un libro, como un tributo a su memoria.
No olvidare que el, conocedor de las dificultades de quien escribe y publica de manera independiente, nunca vivirá de ello y su manera de mostrar respeto era comparándome mis libros-
El siempre compró mis libros y esta ultima vez le quede a deber 30 pesotes, bueno  mejor dicho  no se  los debo, no traía cambio en ese momento y el que me pago con 100 pesos me dijo, no así dejallo y es poco, es mucho el trabajo necesario para escribir un libro.
Muchos no creen eso y para ellos el escribir, pintar, tomar fotos y no traaer una pala o talcho no es trabajo.
Peor aún hay otros quedicen ser tus  amigos y despectivamente dicen al ver el libro¿Este librito vale tanto? Ni que fueras García Marquez, como si también los compraran o bien la pregunta ¿Qué no somos amigos regálamelo y fírmalo pa tu compa, ijos de la chingada espero un dia no se limpien con el, porque les raspará.
Escribo esto pequeño tributo llegando de su casa donde sin premeditación o intención fui a remover una herida reciente, muy reciente.
Ya no tomamos ese café y no platicamos amigo,
Adiós y allá nos vemos un dia si es que realmente existe eso que llamani cielo, No creo en ello pero igual me despudo con este homenaje a tu memoria y nuestra amistad
No estoy triste sino alegre porque ya dejaste de sufrir me han dicho que el cáncer es muy doloroso y tu sufrías físicamente y seguro por tu gente que te miraba en ese estado, siendo un hombre que siempre sonreía a la vida.
Mi pésame tardío a esa familia que tanto amó.
HANDICAP (Efrain
Huerta)
 No puedo
Dejar
De
Escribir
Porque
Si me
Detengo
Me alcanzo
Un dia te detuviste y te alcanzaste y para allá vamos todos AMIGO.