sábado, 19 de noviembre de 2011

La poesía viene a ser para mí una puerta, una ventana


Carlos Sánchez
14/Noviembre//2011

Esta noche se golpean palmas para celebrar la existencia de Josefa Isabel Rojas Molina.

Ella es poeta, y nació en Cananea, vive en Cananea. Desde niña tomó el mástil de la expresión y no claudicó hasta encontrar su vía para decir la vida. La poesía le guiñó el ojo después de esa búsqueda entre paisajes vistos en la infancia. Y supo años después que por oficio vendría la literatura.

Esta noche retumban palmas, porque ya después de muchos años el reconocimiento es inevitable. Y es entonces que la literatura en Sonora tiene una fiesta, en marco de la Feria del Libro Hermosillo 2011, Josefa Isabel Rojas Molina recibe lo que se merece: el reconocimiento desde la sociedad, y la institución, los amigos, sus lectores.

Poesía

De Josefa, como un poema cuasi interminable, se dice la biblioteca, muchos años, tantos años, se dice la poesía, la fotografía, la prosa, la narrativa, la reseña. Su nombre es sinónimo de libros, muchos libros.

De Josefa, quien sólo aspira a la humildad de sus pasos que pasan desapercibidos, dejando una implacable huella, brota la poesía con la naturaleza que tiene el agua al descender de la montaña. Porque no le es difícil construir versos, redactar lo que la mirada y la emoción le germinan en el alma. Dice Josefa:

“Es muy curioso esto de la poesía, porque a fin  de cuentas es básicamente una manera de expresarse, expresar lo que uno no puede decir de otra manera. Siempre tuve inquietudes por decir cosas que los demás no decían, no sé por qué razones, pero yo suponía, cuando era niña, que pasaba mucho tiempo viendo los paisajes, suponía que quería pintar, yo estuve muchos años pensando que iba a ser pintora, después creí que iba a ser fotógrafa, pero en ese inter en que pensaba que quería pintar y fotografiar, escribía, sin darme cuenta que allí estaba lo que me estaba expresando a mí: la palabra escrita, porque oralmente nunca ha sido mi fuerte la palabra, hasta que la escribo. No sé cómo se oiga pero me resulta muy fácil escribir, alguien dice pues es un don, yo no creo en eso tampoco, eso sólo que se nos prestaron ciertas habilidades y si a eso se le llama un don, pues lo tengo, nunca he tenido dificultad alguna en escribir, incluso si escribo prosa es más fácil porque lo puedo hacer a voluntad, lo puedo hacer a voluntad, decir: pasó esta historia, la quiero relatar y me  pongo a escribirla. En la poesía, no, en la poesía es más bien las palabras que traigo a dentro y las tengo que vaciar, pero no que sufra, en todo caso el dolor vienen a veces porque no encuentro el tiempo para ponerme a escribir lo que quiero, no encuentro el tiempo, no encuentro l lugar o a veces suceden cosas que lastiman mucho y hay que decirlas, eso es lo que lastima, la poesía viene a ser para mí una puerta, una ventana, un espacio por el cual salir”.

Josefa asume lo que es, y dentro de la humildad también contiene el valor de decir lo que es. Josefa tiene en su mirada siempre los trenes, esos reptiles mitológicos que a diario le arrullan con sus alardes en ese trajín hacia el interior de la mina pasando de manera inevitable por Cananea Vieja, el barrio que le habita.

En el hipocampo es el título de uno de sus poemas, y en él dice: Quiero un tren en la memoria / y no lo tengo / No puedo ni recuerdo / hacer llegar al puerto enmohecido / ni el naufragio / ni la sal / que no sentí en la piel / porque no tuve / nunca fui, no he sido / náufrago, sirena / ni ola nunca tuve…

Se trepa Josefa, de la cotidianidad, de la mirada que le secuestran los paisajes cotidianos, de las voces con las que convive, las mismas que encuentra quizá en los personajes que indaga en sus lecturas permanentes, que no son pocas.

Así la poesía desde sus ojos, desde la emoción, desde la historia de lo que fue que ha sido que sigue siendo.

 Promoción cultural

A Josefa la brota la solidaridad, y dese los estantes de la biblioteca Buena Vista de Cananea,  reparte lo que ya ha aprendido. A Josefa le invaden las palabras, las aventuras, las emociones, por eso desde hace tiempo ya se ha involucrado en reseñar el contenido de lo que lee: prosa, poesía, historia. Y se va dedicando a publicar esas mismas reseñas en el periódico El mineral, o bien en www.elmineral.com.mx esta casa web que le acoge con sus letras para promover la lectura, para formar lectores, para cautivar con las palabras.

Josefa, ya lo dije, lo dijeron, es la mano tendida siempre hacia él, hacia ellos, siempre con la esperanza del pensamiento para seguir siendo. Escribiendo.

carlossanchez@elzancudo.net

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