Autor: Cmdte. Ramón Eduardo O.L
Este blog es un medio para publicar mis crónicas, poesía y gustos.
Mas no solo mi trabajo narrativo y despoètico tambien
de otros autores que deseen compartir.
Esto es independiente y abierto a todo tipo de ideas y conceptos, en Literatura, Música y artes en general.
Espero les guste sino es así¡Me vale madre y vayan a chingar su madre! a otro sitio.
No soy educado, ni decente mucho menos barbero, que me lea quien lo desee¡Despierta México chingao!¿así como pues?
Sonora, México.- Indignante ver en redes sociales como un agente de policía el dia de ayer instaba a un automovilista a echar el carro encima a padres de niños fallecidos en la guardería ABC que no vendieron la muerte de sus hijos a cambio de exigir justicia para los responsables y marchaban para denunciar la corrupción y la impunidad.
Por gente como este abusivo y desconsiderado chota es que todos cargan con el estigma de ser prepotentes, desconsiderados y corruptos, afortunadamente hay muchos ue cumplen con su deber y responsabilidad de cuidar a la sociedad y prevenir.
De acuerdo a comentarios en la imagen respectiva donde se aprecia claramente como el hijos de su puta madre guardián de la ley da indicaciones al automovilista para que dirija su auto hacia la fila de pacíficos marchistas, este cabrón sin madre y quizás hijos, este dijo al automovilistas que le decía que no podría maniobrar pues circulaban personas del movimiento de junio hacia donde lo enviaba , este la contestó simplemente ¡Atropéllalos a la chingada ! l(a chingada es agregue mio) porque si dijo lo primero eso me imaginé que haya dicho también.
No tengo palabras para describir esto asi que solo les dejo un comentario realizado por Julio César Márquez Ortiz padre integrante del movimiento pues yo no soy muy decente para escribir y hablar, solo diré que esté cabrón no tenga nunca un motivo para marchar y exigir algo que jamás veremos en nuestra patria seguridad y justicia mientras existan gentes como el y los corruptos que nos gobiernan desde el nivel mas bajo en los municipios, pasando por el estado y rematando en la presidencia de la república son todos unos hijos de puta, con el perdón para ellas al mencionarlas como exclamación pues casi todas quienes venden su cuerpo lo hacen por necesidad y un fin noble y de admiración el dar de comer a sus hijos, padres o hermanos pese al estigma que esta profesión les acarrea..
Mi solidaridad y apoyo moral para el movimiento de junio, pero mas que eso admiro su temple y fortaleza por no abandonar su lucha y sobre todo pro despreciar la comodidad de aceptar un beneficio económico a cambio de abandonar sus reclamos, gente como ellos es la que necesitamos que sirvan de ejemplo y guía para otros que ya piensan o se manifiestan contra la injusticia y la impunidad.
Julio Cesar Marquez Ortiz en facebook
Bueno… Hace un rato leí una publicación de nuestra querida Rosa Maria O Leary donde hablaba de la buena acción de elementos de Seguridad Pública ayer durante la marcha. Al final del recorrido, me acerqué y agradecí el apoyo brindado.
Pero es cierto… No todos son iguales, recién veo esta foto de mi carnalito Abraham Fraijo donde denuncia al agente que !azuzaba a un automovilista contra nosotros!. Yo no escuché, pero Estela me acaba de decir que cuando el automovilista le preguntó porque lo mandaba por donde caminábamos si no tenía espacio para maniobrar, el agente, fuera de si, le grito:
Un dia de tantos y como otros tantos echando ojeadas a mi cuenta de facebook y lo que se puede ver en otras, encontré un pedido o mas bien grito desesperado de una madre clamando por ayuda y diciendo desencantada tal y como está en el muro de un periodista de Hermosillo, DESGRACIADAMENTE ME HE DADO CUENTA QUE TODA LA PRENSA ESTA VENDIDA,NO LES INTERESA SACAR NINGUNA NOTA QUE PERJUDIQUE A … ?
Y sigue exponiendo el motivo de lo que dice es una injusticia que el estado comete en contra de su hijo al pretender despedirlo sin haber motivo fundado para ello, al leer esta petición le envié a la señora un mensaje privado con mis números telefónicos diciéndoles que me gustaría saber mas del caso para difundir en la medida de los alcances de mi página esperando se comunicara.
Un día después vi una llamada perdida en mi teléfono celular, procediendo a remarcar para ver quien era y resultó ser el afectado por la acción que denunciaba la señora María de Jesús Félix, el psicólogo Alfredo Bastidas Félix por lo que le dije que si tenia un numero de teléfono fijo al cual pudiera yo llamarle ya que las llamadas nacionales por el paquete contratado el monopolio telefónico me salen gratis y son ilimitadas para evitarle un gasto innecesario diciéndole que me comunicaría mas tarde como así fue.
Al platicar de manera directa con el procedió a describirme como se llegó a esa situación y lo que el considera las causas de que se pretenda deshacerse de el por parte de la dirección del CERESO 1 de Hermosillo, Sonora.
Alfredo cuenta que el pasado 16 de octubre el salió de sus labores a las 3 de la tarde dirigiéndose a su domicilio un departamento que rentaba cerca de su trabajo pero jamás llegó a su hogar pues en el trayecto aproximadamente como a las 4 de la tarde de repente alguien le golpeo en la parte posterior y superior de la cabeza perdiendo el conocimiento, jamás me di cuenta quien o cuantos fueron quienes me golpearon dice desperté bañado en sangre y desorientado, los autores de la agresión me subieron a un vehículo dejándome tirado en la periferia de la ciudad en la carretera que va rumbo a La colorada donde después me encontró un policía municipal y me trasladó a la comandancia sur donde después de una hora aproximadamente me llevaron al ISSSTESON donde me atendieron y como las 10.40 de la noche después de haberme realizado estudios y una tomografía además de suturar la herida que requirió como 7 puntadas fui dado de alta..
Después de esto y aunque yo no quería el doctor me dio una incapacidad por tres días y posteriormente al término de ella dos mas, hasta ahí todo bien no pasó nada. A nadie dije lo que me había pasado y el motivo de la incapacidad, pasaron los días y el 31 de octubre llegue un poco tarde a mi trabajo, siendo llamado por el director para solicitarme una explicación y decirme que me retirara a mi casa pues no se me pagaría el día a lo que le dije que podía venir a laborar el día 2 de noviembre para reponerlo al ser no laborable y así arreglar el asunto, pero el se negó y me retiré a mi casa, al día siguiente a causas de que el camión de la ruta a mi trabajo no pasó a tiempo llegue con un retardo de 18 minutos, siendo llamado por el director de nuevo quien tenia apenas unos tres meses en el cargo al ser transferido desde Guaymas donde desempeñaba ese mismo cargo, el se llama Víctor Javier Quintero Tapia, una persona muy déspota, prepotente y grosera quien me dijo que tampoc se me pagaría ese día debido a mis fallas o llegadas tardes.
A el yo no le dije que el motivo de mi retardo casi dos horas el primer día fue que al querer salir por la mañana rumbo a mi trabajo vi estacionada frente a mi casa una camioneta similar a la que llevaban quienes me levantaron, pues yo días después de lo que me pasó acudí al lugar donde me golpearon y preguntando se me dieron las características del vehículo y cuantas gentes vieron realizar la acción tuve miedo y con la paranoia de lo sucedido no salí hasta que se retiraron.
Tres días después al presentarme a laborar se me llamó a recursos humanos donde se me dijo que me notificaban el termino de la relación laboral mostrándome un oficio firmado por el director general de los centros penitenciarios Ricardo Ornelas Saavedra con el argumento que tenia yo dos actas administrativas por faltar a mis deberes y haber acudido en estado de ebriedad a mis labores, entonces hablé vía telefónica con la directora del departamento de psicología mi jefa inmediata quien me comentó de la existencia de dos actas administrativas que dijo se le había prohibido me lo dijera por órdenes del director,
lo cual era una falsedad pues la supuesta acta según fue hecha el día de mi segundo retardo cuando me retarde debido al deficiente sistema de transporte , es ilógico que a esas horas las 8,00 de la mañana anduviera yo tomado, y esas supuestas actas nunca yo las vi o tuve conocimiento ni la razón de ello pues deberían de habérmelas mostrado para su correspondiente firma de enterado ya que serían solo llamadas de atención y no causales para mi despido.
Ante esto les pedí me las mostraran pero nunca quisieron hacerlo aduciendo que eran ordenes de arriba, por lo que acudí con el director de nuevo y le dije cual era la razón de esas actas puesto que ya habíamos platicado contestando el que el estaba recibiendo presiones tanto de arriba como de abajo y que aceptara mi liquidación y renunciara a lo cual me negué, después de esto acudí al edificio del gobierno del estado en vado del rio a la dirección de recursos humanos donde tampoco me quisieron mostrar las actas pero si me dijeron que no eran dos sino cinco las actas administrativas que yo tenia y motivo para la terminación de la relación laboral. que ya estaba despedido y que firmara la renuncia o de recibido a lo cual me negué.
Tengo tres años y medio en este puesto al cual adquirí derecho después de trabajar casi un año como meritorio o sea que trabaje gratis sin apoyos siquiera para pasajes y comidas, con la esperanza de que se abriera una plaza o renuncia de alguien como así fue y al fin se me contrató como personal de confianza en el nivel 3-I, con un sueldo de poco mas de 3 mil pesos quincenales y además a mi nunca se me han aplicado los exámenes de control por lo que no tienen siquiera eso para poder despedirme justificadamente si los hubiera reprobado, solo se me armó un expediente mañoso para despedirme y voy a luchar por la reubicación de mi plaza, lucharé hasta el fin no dejaré que mis derechos sean pisoteados.
Para finalizar Alfredo comenta seguro de que al parecer su problema esté relacionado con uno de los expedientes en los que ha participado para declarar si procede o no, una pre liberación donde halla recomendado la no pre liberación por considerar que la persona no cumplía con los requisitos para ello en lo que a su competencia se refiere y familiares o la misma persona halla pedido a personas del crimen organizado tomaran represalias.
Desde entonces dice ando paranoico cuidándome, me cambie de mi departamento a la casa de mi mamá de nuevo y en ocasiones he recibido llamadas que considero pueden ser de personas que quieren hacerme daño pues al contestar nadie responde solo cuelgan.
Otra es que mi mamá al saber de mi despido decidió manifestarse y pedir justicia en una ocasión lo hizo frente al congreso del estado y el secretario de seguridad pública Ernesto Munro Palacio supo de su caso diciéndole que esto el competía al director de los CERESOS prometiéndole que hablaría con Ricardo Ornelas para ver mi caso y a ls días se comunicó el director para decirle que si no estaba enterada de porque me habían corrido diciéndole que lo habían hecho por tener varias actas administrativas en mi contra y presentarme borracho a mi trabajo, de lo cual dijo mi madre no estaba enterada al preguntarme yo le conté los hechos y ella decidió apoyarme, manifestándose en una ocasión mas.
Finalmente dice me quieren dar un finiquito menor a 10 mil pesos por mis tres años de trabajo y no los acepto yo quiero ya no la reinstalación sino reubicación de mi puesto a otra área o dependencia, cuento con mi titulo de psicología, especialización en psicología industrial y mi cédula profesional, se me hace injusto y abusivo que se me quiera perjudicar de esa forma cuando yo se no existen causas para ser despedido, no he renunciado ni tampoco estoy laborando pues no se me permite el ingreso a mis labores, por lo que seguiré luchando hasta las últimas instancias.
Con eso terminó nuestra platica, sin embargo más tarde llamé de nuevo para precisar unos detalles y me contestó su madre la señora María de Jesús Félix a quien le explique el motivo de mi llamada y quien dio respuesta a esos detalles a ella le pregunté sobre su postura y me dijo yo tengo mucho tiempo trabajando a mi me corrió Bours y en una ocasión lo jalé para exigirle justicia pero ningún medio sacó nada y había muchos periodistas por eso no me dejo, soy sindicalizada y no tengo miedo a nadie si ellos no me apoyan yo me defiendo sola me dijo tajante al preguntarle sino tenia miedo la corrieran de su trabajo. Pues me dijo que en la ocasión de su primer despido trabajaba en FAPES, ¿ sabe usted le dije que en ese organismo quedó a deber millones de pesos Ernesto Munro? Nombre oiga me dijo esos prestamos se hacen solo a gente con relaciones para puros políticos y son raros los que cubren sus adeudos y le pregunto entonces, oiga! Usted, ha recurrido a medios de información para hacer esta denuncia? No me dijo pero me vieron el día que me planté en el congreso y detuve al señor Munro para pedirle solución al caso de mi hijo quien fue levantado y golpeado sin que hasta el momento se haya abierto una averiguación, me vieron cuando protesté el pasado 20 de noviembre pero nadie se interesó solo una muchacha de La criba me atendió porque la jale y le platiqué ahí sacaron una nota si la busca la puede encontrar me dijo de ahí en fuera todos se voleaban para otro lado, casi todos los periodistas están comprados dice, usted va a publicarlo, me pregunta si le digo espero y haya alguien de los colegas que lo retome allá en Hermosillo, ojala me dice y me da las gracias ara terminar la conversación.
Este es el link a la pagina donde apareció la nota, breve pero siquiera explica los hechos y petición del afectado además de darle voz en el silencio de los grandes medios que desdeñan todo lo que afecte la imagen de este gobierno, http://www.lacriba.com/articulos/3, sobre todo cuando se refieren a injusticias y actos de corrupción en las diversas dependencias estatales.
Ante la premura conque hago este texto deje de lado por el momento el buscar cuantos casos muy similares hay y que solución se ha dado, pero espero tener la oportunidad o tiempo de buscar la información necesaria que se son muchos pues los plantones y manifestaciones de personas o grupos frente a palacio de gobierno son permanentes cuando no son unos son otros de ello me he podido percatar cada vez que voy a Hermosillo siempre habrá personas con sus cartulinas o mantas esperando alguien se digne en tomarles en cuenta ya sea por parte del gobierno para resolver sus peticiones y demandas o bien de medios masivos de comunicación sean escritos o electrónicos lo que raramente sucede al estar amordazados por las millonarias compras de espacios publicitarios por parte del gobierno estatal y que solo reaccionan cuando ven que no tendrán parte del pastel o que les son cortados esos contratos, esperemos que nuestros lectores apoyen y difundan en redes nuestro trabajo pues solo eso hará que esas injusticias sean dadas a conocer y sean contrapeso en decisiones y acciones injustas de quienes nos gobiernan sean azules, rojos o amarillos, solo una prensa libre garantiza mayor transparencia y rectitud en las acciones de gobierno sino al cien cuando menos en su mayor porcentaje, el temor a ser balconeados y señalados aunque a quien es corrupto o prepotente como los perros que comen una vez manteca ni aunque le quemen el hocico como dice el habla popular mexicana.
Felipe Besné ha dicho algo muy cierto: “Dar el paso para cualquier actividad que uno trae en mente como sueño, como deseo ferviente, como ser humano, cuesta trabajo, pero es fundamental”.
Él dio el primer paso porque se atrevió a mirar muy lejos, tan lejos como 25 mil kilómetros y tanto como el punto final del mundo, en el extremo sur de América.
Su única compañía era una bicicleta a la que le había perfeccionado los aditamentos para darle una mayor resistencia. Evidentemente quería que le aguantara todo el recorrido. También llevaba unas alforjas con ropa, instrumentos de cocina, una ligera casa de campaña, un botiquín y un colchón inflable en el que apenas cabía su cuerpo. Parecía que estaba hecho a su medida. Y así comenzó su motivadora historia de éxito.
Ya lo tenía todo planeado: saldría de su casa, en Lagos de Moreno, Jalisco, y viajaría en avión hasta la Patagonia argentina, el punto final del continente. Ahí iniciaría su recorrido, hacia el norte, pedaleando su bicicleta, formando una línea en zigzag entre todos los países para estar en cada uno de ellos y finalmente volver a casa, a reencontrarse con su familia.
El plan era perfecto. Solo hacía falta prepararse físicamente, pues sus seis décadas a cuestas le exigían ese esfuerzo extra. Anduvo en bicicleta en Hermosillo, en el Cerro de la Campana; en Cancún con sus playas de color turquesa y en la Ciudad de México, con su grandeza y sus ruinas. Una vez que se sintió preparado, se despidió de sus dos hijos y de su esposa y emprendió el viaje. Era enero de 2008.
El viaje en avión duró más de 30 horas. De México a Estados Unidos y de ahí a Argentina. Su aventura apenas comenzaba.
“Todos tenemos un poco de aventurero, quizás unos más que otros; pero siempre digo que dar el paso para cualquier cosa es fundamental. Llega el Año Nuevo y hacemos una promesa, pero comienza el año, pasan tres meses, y lo dejamos; así pasa un año, dos años, muchos años, pasa la vida y nos lamentamos de lo que pudimos haber hecho y no hicimos”, dijo Felipe Besné en esta entrevista realizada en Hermosillo, donde vive parte de su familia.
En Sudamérica los países son muy grandes, como Argentina, donde Felipe tuvo que pedalear durante meses para poder avanzar en su aventura, o como Brasil, con su idioma portugués y sus fabulosos paisajes de selvas con verdes profundos.
Su recorrido fue complicado, pero satisfactorio. Lo picaban los insectos, las llantas de la bicicleta se ponchaban, se desgastaban las piezas, había caminos agrestes y a veces debía rodear algunas comunidades y pedalear kilómetros extra para evitar los conflictos políticos y sociales, como lo hizo en Venezuela, con el estricto régimen de Hugo Chávez, o en El Salvador y Guatemala, con la amenaza latente de los Mara Salvatrucha.
Felipe conoció a mucha gente amable en esos 581 días y constató que América es una gran hermandad. Algunos le abrieron las puertas de sus casas, otros le dieron ayuda médica cuando la necesitó y unos más le brindaron alimento y una sonrisa agradable.
Su regreso a México fue excepcional. Al cruzar la frontera por Belice, Felipe arrojó su bicicleta y bromeó con el primer taquero que vio. Le dijo que se comería todos los tacos de carnitas que tenía esa vez, aunque al final solo pudo comer dos. El taquero, en reconocimiento a su hazaña no quiso cobrarle ni un peso.
Había vuelto para cumplir su promesa de reencontrarse con su familia. Lo hizo en el Zócalo de la Ciudad de México en un día lluvioso. Luego de abrazar a su esposa, hijos y nietos, y de llorar con ellos, Felipe comprendió que también había cumplido su promesa de ir más allá de sus propios límites y atreverse a vivir una aventura. Ahora es un ejemplo para muchos ciclistas y jóvenes y lo llaman para dar conferencias motivacionales. Un grupo extranjero investiga si él es el primer hombre mayor de 60 años que realiza en bicicleta un viaje por Sudamérica. Luego le darán el resultado.
Siempre han gravitado sobre Culiacán las sombras de la guerra. Desde hace casi cuatro años, cuando pasó a convertirse en una de las ciudades más violentas del mundo, con índices de homicidios en México solo superados por Ciudad Juárez, Chihuahua, la capital de Sinaloa vive en la zozobra constante, con ritmos de vida esquizofrénicos y encierros familiares involuntarios. Las calles se han dejado a los sicarios. A unos y otros y su guerra demente. Ahora las bajas más notables son de los Ántrax.
Fue en la colonia Guadalupe Victoria, Culiacán, Sinaloa, México… una zona infestada de gatilleros del cártel de Sinaloa.
Apenas pasaba el mediodía cuando el Passat blindado entró por la calle Fray Gerónimo de Mendieta. Dio vuelta por la calle Abelardo L. Medina, con rumbo norte y justo a unos metros se encontraba un grupo de jóvenes platicando. Placas sobrepuestas VLU-9513 de Sinaloa, color blanco. Cuando el auto se detuvo ya se estaban abriendo sus cuatro puertas vomitando hombres armados que empezaron a disparar. Los jóvenes corrieron en estampida, pero todos, salvo uno, fueron acribillados.
Se escucharon primero dos ráfagas de AK-47. Luego varios disparos de pistola de diferentes calibres. Ataque y defensa. Luego una o dos ráfagas más. Fueron segundos de polvo y pólvora. Uno de los atacantes no alcanzó a salir del auto y quedó con un pie en el estribo. Traía una pechera, caída de su mano, una funda con su cargador. Uno de los jóvenes, en la defensa, lo había eliminado.
Los mirones se escondieron desde los primeros disparos. El sobreviviente, que desde esa mañana trascendió, le dicen el Mele, se escondió y pidió ayuda. Cuando solo quedaron los cuerpos tendidos sobre el pedregal, los curiosos empezaron a asomarse. Pero volvieron a sus escondites. Hombres a bordo de vehículos blindados llegaron por el Mele, que había quedado herido. Ya que se retiraron y despejada la polvareda, volvieron a salir de sus cuevas para contar los muertos. Había cuatro hombres tirados, uno en la acera poniente, al frente de una camioneta Frontier color rojo y tres a diferente distancia por el lado contrario.
A unos cuatro metros, por la calle Agustín Yáñez se paseaba despacio una camioneta Equinox color blanco. Iba y venía, midiendo el terreno, hasta que entró a la calle Abelardo L. Medina y se acercó al Passat. Dos hombres con fachada de pistoleros se bajaron. Uno de ellos, pistola en mano, se acercó para confirmar que el hombre que había quedado en la parte trasera del auto estuviera muerto. Se asomó con la pistola apuntándole y dijo: “Está bien muerto”. Su compañero, con un Nextel en la mano a la altura de la barbilla, comunicaba: “Falta uno, falta uno”.
En eso apareció en sentido contrario a ellos una patrulla de la Policía Municipal, de donde se bajó la comandante Martha Ávila. Al retirarse los hombres, pasaron por un lado de los agentes, se detuvieron e intercambiaron algunas palabras con ellos, diez, quince segundos. Luego desaparecieron.
Luego los policías procedieron a proteger el lugar “de los intrusos”, con intimidante cinta amarilla. Un anciano que se trasladaba en una bicicleta fue reprimido con furia por la comandante. “Voy a mi casa —le dijo él—, siempre paso por aquí”. “¡Por aquí no pasa nadie, retírese!”, le espetó amenazante, enfundada en un impecable uniforme azul.
Minutos después la zona se llenó de decenas de patrullas municipales, ministeriales, militares. Todos ahí, resguardando muertos y vehículos abandonados, en una película miles de veces vista en Sinaloa en los últimos años.
A dos cuadras del lugar, por la calle Jaime Torres Bodet, una camioneta Sierra, matrícula UB-00860 de Sinaloa, fue abandonada por los sicarios. Se encontró en el vehículo equipo táctico y cargadores de distintos calibres. Y allá también otro puñado de agentes y patrullas.
—¿Y quién está buscando a los gatilleros? —Preguntó Ríodoce a un oficial encapuchado.
—Nadie, compa, esos ya están bien encuevados —respondió con cierto enfado.
Un soldado que auxiliaba en el resguardo del lugar sin mover un músculo, solo miró de reojo, el rostro impávido.
Enferman los Ántrax
Desde los primeros reportes captados por los reporteros de las propias comunicaciones de la Policía, se especuló que los jóvenes agredidos, por lo menos algunos, pertenecían al grupo conocido en Culiacán como Los Ántrax, que, de acuerdo con información difundida por ellos mismos a través de las redes sociales, trabajan para el cártel de Sinaloa.
Luego la especulación se convirtió en certeza. Por el C-4 se manejaron los primeros nombres y apodos. “Adrián Antonio Núñez Gonzalez”, se decía. “El Roque”, se escuchaba. Y muy vagamente, un tal Mele. El Roque, empezó a decirse de boca en boca, era uno de los hombres más cercanos a Rodrigo Aréchiga Gamboa, conocido en el bajo mundo como el Chino Ántrax.
Nadie, oficialmente, confirmó la pertenencia criminal de los hombres asesinados, ni tampoco el grupo o cártel que perpetró el ataque. Mutis total en la Procuraduría de Justicia, solo encontraron antecedentes delincuenciales en uno de ellos, César Daniel Limón Amézquita, quien fue elemento de la Policía de 1989 a 1991 y tenía registros penales por robo. De ninguno de ellos se dio a conocer apodo “porque no fueron proporcionados por las familias… solo los nombres”, dijo una fuente de la PGJE.
Los otros que murieron fueron identificados como Ricardo Ontiveros Edeza, de 34 años de edad, Adrián Antonio Núñez González, de 27, Jesús Antonio Mendoza Vaal, de 24 y José de Jesús Sánchez Vidrio, de 27.
Limón Amézquita fue el hombre que quedó muerto en el Passat.
Polvos de la misma tierra
La baja más reciente de Los Ántrax, al menos de un prominente miembro de este grupo, es el de Francisco el Pancho Arce, asesinado la noche del lunes 31 de octubre en el Deportivo Jimmy Ruiz de la colonia Emiliano Zapata, cuando participaba en la final de una liga local de futbol.
Según la información de la Policía Ministerial, esa noche, poco después de las 22:16 horas, se disputaba la final de un torneo cuando al centro deportivo, ubicado por las calles José Vasconcelos y Fray Andrés Tello, ingresó un comando. Todos iban encapuchados.
Los hombres armados, después de ordenar a todos los presentes tirarse al suelo, acribillaron a Arce Rubio, delantero del equipo. El cuerpo quedó boca arriba en una esquina de la cancha.
Enseguida los fusiles apuntaron a Sergio Barajas Cháidez, quien cayó muerto a mitad del terreno de juego, cuando presuntamente trataba de escapar. Testigos informaron a la Policía que Barajas había estado en la banca durante el partido. Era el entrenador y hombre de confianza de Arce Rubio.
Los dos fueron sepultados en medio de aparatosos operativos armados, con ráfagas de cuernos y música de banda, mientras la policía y el Ejército Mexicano solo cuidaban que no hubiera “incidentes”. Uno, Pancho, el jefe, en Jardines del Humaya, y el otro en el panteón San Martín.
Era de dominio público, porque él mismo se encargó de divulgarlo, que Arce Rubio pertenecía a Los Ántrax. Tenía su cuenta en Facebook y su corrido, fotografías y lista de amigos.
Igual que ahora Adrián Antonio Núñez, el Roque, quien dejó huellas en la red con fotografías, corridos y videos, orgulloso miembro del “virus”, aunque la Procuraduría General de Justicia del Estado no mencione siquiera la existencia de este grupo.
Episodio oscuro
El primer golpe espectacular que sufrieron Los Ántrax se los propinó no un grupo rival, ni provino de ajustes internos, sino el Ejército mexicano, en hechos turbios que ocurrieron el 26 de mayo del 2011.
Fue cuando elementos del Ejército torturaron y mataron a Jesús Humberto Corona Guillén, el Chuve, Pedro Valenzuela Meza, el Pedrón, y a Franklin Olguín Velázquez, el Frankie.
Fotografías de todos ellos aparecieron en cuentas de Facebook y Metros, algunos de ellos, como el Frankie, armados con un AR-15 dorado en compañía de otros personajes, entre ellos Manuel Torres Félix, el Ondeado.
Nunca aclararon públicamente el Ejército ni la Procuraduría de Justicia los pormenores del hecho, pero los exámenes forenses, a los que Ríodoce tuvo acceso, dictaminaron que los tres recibieron golpes y torturas antes de ser ultimados a balazos con armas reglamentarias del Ejército, a pesar de que la versión oficial de la Sedena fue que “murieron abatidos en enfrentamiento” al sur de la ciudad, en un predio cerca de la carretera México-15.
Una imagen inconcebible captada en el lugar lo decía todo: el Pedrón tirado en el suelo y a su lado un descontinuado riflito .22 para cazar palomas.
Después de la calma, semana negra
La pesadilla de la semana pasada empezó la madrugada del miércoles, cuando la Policía encontró los cuerpos de tres jóvenes que horas previas habían sido levantados. El hallazgo fue a las 3:00 horas en la colonia Valles del Sol. Los jóvenes habían sido torturados y luego ejecutados con pistolas matapolicías a un costado del canal 7, cerca de la carretera Culiacán-Eldorado. Sus nombres: Cristian Adrián Báez, Julián Báez Vega y Miguel Ángel Cisneros, todos con edades alrededor de los 20 años.
Horas más tarde, a las 7:30 horas, el cuerpo de otro hombre, de entre 25 y 30 años, fue encontrado por el libramiento Benito Juárez La Costerita. Fue asesinado con una arma del mismo tipo.
Parecía una jornada normal en una de las ciudades más violentas del mundo. Pero pasaditas las 12 del día las alarmas se volvieron a escuchar. Por la colonia Guadalupe Victoria hay una balacera. El saldo: cinco hombres asesinados. Eran ántrax, se dijo. Luego se conocerían los detalles. Policías y periodistas estaban en el lugar cuando se reportó un ataque a balazos contra una pareja en la colonia Rubén Jaramillo. Un hombre atacó con un rifle AR-15 a Rocío Flores Gastélum, de 34 años, y a César Flores Torres, de 36.
Y el sol apenas empezaba a caer cuando se reportaron dos hombres muerto más, ahora en la sindicatura de Sanalona. Los ubicaron alrededor de las 15:30 horas.
Eso fue el miércoles 22. El jueves la violencia cimbró de nuevo la ciudad, cuando un comando asesinó al coordinador operativo de la Policía Ministerial del Estado y un hermano.
José Luis Ibarra Velázquez y su hermano Blas acababan de salir de unos consultorios cercanos a la calle Ramón Corona, muy cerca del diario Noroeste, cuando fueron atacados por un comando.
El comandante Lince cayó en el acto y su hermano quiso escapar pero solo avanzó unos metros para quedar tirado en el asfalto de un estacionamiento donde habían dejado su vehículo. Había oscurecido apenas.
Agentes municipales informaron a la prensa que a pesar de que pidieron ayuda, ninguno de los comandantes de la Dirección de la Policía Municipal se presentó al lugar.
Un poco más tarde, alrededor de las 21:00 horas, tres agentes de la Policía Municipal fueron víctimas de un ataque a balazos cuando patrullaban por la colonia Antonio Nakayama en la unidad número 1990 de la Secretaria de Seguridad Pública Municipal. Fueron heridos los oficiales Ramón Félix y Trinidad Rubio. Los hechos fueron, sobre la avenida Hilario Medina, esquina con bulevar de Las Torres.
Reacciona el Gobierno
Los hechos violentos que han tenido lugar, como el asesinato del comandante Lince de la Policía Ministerial y el ataque a dos policías municipales en Culiacán, son a causa de las acciones de las autoridades para combatir al crimen organizado, afirmó Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, director de la Policía Ministerial.
“No puede ser otra cosa. Hemos detenido a mucha gente peligrosa, hemos asegurado armamento y vehículos robados. Hemos detenido a secuestradores peligrosos que antes hacían lo que ellos querían y ahora ya no”, aseveró.
El jefe policiaco indicó que los delincuentes no quieren dar su brazo a torcer y por mucho tiempo han gozado en la impunidad, pero “nosotros no vamos a doblar las manos ni nos van a intimidar tampoco.
“Vamos a tener más atención con nuestros comandantes, más precauciones por este tipo de hechos. Sabemos desde el momento en que estamos trabajando los riesgos que corremos, pero vamos a seguir adelante”, manifestó.
Por otro lado, ante la queja de algunos agentes de la Policía Municipal que resguardaban la zona donde el comandante Lince cayó abatido la tarde del pasado jueves, Alfonso Carlos Ontiveros Salas, secretario de Seguridad Pública Municipal, manifestó que los agentes encargados de la vigilancia en el sector Centro cumplieron con sus funciones en tiempo y forma, pero el tráfico a la hora de los hechos les impidió atrapar a los responsables.
“Uno de los factores por los que no se dio con los responsables del atentado fue el tráfico, a esa hora es muy intenso, y otro el hecho de que, por la naturaleza de los hechos, no sabemos si había más gente esperando además de quienes perpetraron el asesinato, pero los agentes cumplieron con su deber”, indicó.
Sobre el mismo tema, el gobernador Mario López Valdez informó que se reforzará la vigilancia con una mayor presencia de elementos del Ejército en la entidad. La declaración del mandatario es reforzada con la decisión de la Secretaría de la Defensa Nacional consistente en enviar a Sinaloa tropas destacamentadas en Chiapas.
“Estamos enfrentando el reto y cumpliremos con nuestro compromiso de darle seguridad a la población. No estamos renunciando al compromiso que tenemos”, reiteró el mandatario estatal.
López Valdez manifestó que la delincuencia organizada pretende presionar a los gobiernos federal y estatal para que se retire a la Policía Estatal y a la Ministerial de Navolato y que se suspenda la operación del Grupo Élite de las acciones que realiza, porque cada vez están más acotados en su operatividad.
Por su parte, el alcalde Aarón Rivas Loaiza pidió a los delincuentes que han cometido actos de violencia durante los últimos días que “se vayan de la ciudad”.
Ante los 15 homicidios que se registraron durante el miércoles y el jueves, el presidente municipal informó que el titular de la SSP municipal está sosteniendo reuniones con el procurador general de Justicia, Marco Antonio Higuera Gómez, para redefinir la estrategia de seguridad que hasta el momento se tenía en Culiacán.
Los Ántrax en sus corridos…
Pancho Arce
Entre pancho y pancho se hace un alboroto
pero este pancho no ocupa de otro
dice el joven yo solito les atoro
me gustó esta vida me aguanto y ni modo
Roque:
Antes de eso había balazos
contra un joven disparaban
no traía carro blindado
ni gente que lo apoyara
eran 15 contra un hombre
que solo traía una escuadra
quisieron matar al Roke
Comandante de Los Ántrax
Frankie:
Si hace frío me protejo
y aunque esté caliente salgo
si algún día he de morir
para qué me cuido tanto
si por nombre llevo Frankie
para qué la hago de pancho.
Chuve:
Los corridos son pa’hombres
y el nombre se le reserva
entre lluvia de metrallas
el valiente se respeta
Vicente trae de esa gente
para estar firme en la meta
El CannaFest de Invierno 2011 o festival de la mariguana se llevó a cabo en el Parque México, en la colonia Condesa, donde centenares de jóvenes acudieron a escuchar música y comprar productos derivados de la cannabis.
Disfrutan miles de pitiquenses desfile este 20 de noviembre
Eduardo Ortiz León
La rutina diaria del madrugar para ir las labores diarias, se rompio y pues ahoira las familias desde temprano y tan poronto ammanecio se preparaban para lucir sus mejores galas, y asistir a presenciar el desfile para conmemorar el 101 aniversario de la revolucion mexicana.
Niños, jóvenes, adultos y ancianos, los primeros porque en su mayoría participarían en el desfile, los demás para pr4esenciar la participcion de sus hijos, nietos y sobrinos.
Desde una hora antes de la hora señalada pra iniciar a las 9.00 de la mañana las calles por donde desfilarían los estudiantes de las escuelas locales lucían ya abarrotadas de los pobadores de esta comunidad.
En el palacio municipal el alcalde, Luis Octavio Valenzuela Senday, su esposa Olga Lourdes Valencia, el secretario Lauro Urias, el tesorero Victor Antonio Lopez, la contralor Guadalupe Espinoza, Alma Delia Murrieta, síndico, Israel Murrieta de obras públicas, Leticia Pino, Isabel Montaño yDiego Gamboa, integrantes del cabildo, esperaban a que los contigentes se acomodaran para presidir la marcha cívica popular.
Finalmente y al ritmo de la banda sinaloense municipal que debutó en esta fecha, los funcionarios se ponen al frente y el desfile da inicio, primero los pequeños de un jardín de niños que decenas de madrea orgullasas toman fotos de sus retoños para tener un recuerdo de sus niños vestidos a la usanza de la épocarevolucionaria y asi van pasando ante quienes esperan los contigentes para una hora despues desembocar en la plaza municipal, donde también esperan ya cientos de personas para presenciar los diversos números musicales y dancisticos organizados por los maestros de las diferentes instituciones educativas locales.
En la plaza el ambiente de fiesta se ve, se palpa la alegría de las personas que ya compran un elote, unas frituras o bebidas desde agua de sabor hasta las antidietéticas y no saludables bebidas azucaradas, que se venden como pan caliente, algunos padres llevan a sus pequeños que no participaron en el desfile a los juegos mecánicos mientras espéran el arribo de los contingentes, otros admiran los puestos de juguetes o recorren simplemente el perímetro de la plaza, zaludando con un alegre buenos días a los amigos y conocidos, gente jovial, pueblerina y educada.
En grupos, mujeres y hombres platican, mientras los jóvenes flirtean y se acercan unos a otros alegres para platicar ya sea de cosas de la escuela o algo mas íntimo, finalmente llega el primer contingente y la mayoría corre hacia un costado de la plaza para observar y posteriormente, terminada la marcha, aprestarse a seguir divirtiéndose, todos en compañía o solitarios, y así termina un festejo mas de esta fecha tan importante para los mexicanos en un pequeño pueblo de la patria, que cada día mas va perdiendo su esencia en las grandes ciudades, pueblos y rancherías, pero no aquí en Pitiquito, día para convivir y platicar, como en los viejos tiempos alrededor de la plaza.
Sin duda alguna puedo decir que Culiacán vive uno de los peores momentos en cuanto a inseguridad se refiere en los últimos años. La percepción de robos a mano armada en comercios, restaurantes, estacionamientos y bancos es cada vez mayor. Al decir percepción me refiero al miedo de las personas, no al hecho, al delito en sí.
El delito se está llevando a cabo todos los días, ahí radica dicho temor de la sociedad a salir a un restaurante a desayunar, comer o cenar.
Cualquier hora, momento y lugar, puede ser el escogido por un grupo de maleantes que busquen adueñarse de lo ajeno.
Así le sucedió a quien esto suscribe.
Hace un par de meses acudí con mi novia a un restaurante en conocida colonia de esta capital sinaloense. Era un domingo y teníamos varias opciones. Después de una larga conversación entre qué restaurant está en el lugar menos inseguro decidimos ir por comida china. Debo señalar que nunca había asistido a ese lugar, había otro en la zona que era de mi preferencia, pero dicen que las mujeres siempre ganan y su decisión prevaleció.
El sitio era amplio, había mucha gente; fácilmente eran más de cien. Solicitamos una mesa para dos y todo estaba bien a excepción de los manteles que, por el hecho de ser lavados constantemente estaban húmedos. Nos cambiamos de mesa y la misma historia.
Ordenamos una serie de platillos bastante apetecibles y una jarra de té mientras nos servían la comida, todo estaba relativamente bien. El hecho de que hubiera tanta gente me daba seguridad, no sentía que corriéramos algún peligro.
Es necesario recalcar que desde que me enteré de una ola de robos en la ciudad que afectaron a amigos, conocidos y conocidos de conocidos, no me sentía seguro, lo que me obligaba a salir de mi casa con el dinero suficiente o menos, y mi típico reloj “viejito”, no mi favorito y mucho menos el que me heredó mi padre. Dicha precaución fue sustentada por rumores y una que otra nota periodística en los periódicos locales.
“No vaya a ser”, pensaba yo.
Normalmente acostumbro sentarme de frente a la puerta de entrada y/o salida, esta vez no lo hice así, me sentía tranquilo.
La comida llegó y empezamos a alimentarnos, “muy buena comida, el pollo está muy rico” comenté. La gente calló de repente, el silencio invadió el lugar. Yo tenía los codos en la mesa y las manos en la sien cual persona maleducada. Giré mi cabeza sobre mi hombro izquierdo y ahí estaban.
Eran cinco jóvenes que aparentaban una edad no mayor a los 18 años, todos armados y vestidos con playeras negras, pantalón de mezclilla y tenis.
El pánico trató de apoderarse de mí, guarde la calma y recordé que mi novia es una persona bastante nerviosa; cualquier movimiento brusco o síntoma de inseguridad propia la haría sentirse de la misma forma, más de lo que seguramente ya sentía.
Guardé la calma y pensé que solamente querrían el dinero, nada más. Le pedí a Dios que no hubiera un valiente armado que tratara de hacerles frente y el daño llegaría a ser más que económico a los asistentes, a cualquier de los que ahí estábamos.
“Saquen celulares, relojes, cadenas y dinero”, “Saquen el dinero a la v… ¡Ni modo que vengan a comer sin dinero!”, gritaba uno de los maleantes.
Uno de ellos se dirigió directamente a la caja, los meseros solamente se orillaron a su paso y levantaban las manos. Yo sostuve mis manos en mi cabeza y le pedía mantener la calma a mi novia: “no voltees a verlos, baja la cara, baja la mirada…”.
Dos más exigían sus pertenencias a los clientes y otros dos cuidaban la puerta.
El silencio es aún más aterrador cuando se sabe que estás en peligro. Esa calma enmudecía a los comensales pero resaltaba el sonido del llanto de los niños, muchos de ellos jugaban en el playground del restaurante.
Unas señoras a mi lado no podían contener su llanto, su nerviosismo. Llegaron después que nosotros, muy contentas echando la “chorcha”, se fueron casi corriendo en cuanto los asaltantes abandonaron el lugar.
A nuestro lado derecho se encontraba un ex maestro de mi novia con su esposa y su hijo quien curiosamente no podía dejar de comer durante el asalto.
Los gritos, los lloriqueos, las armas ¿quién puede comer así?
Esa voz ranchera, de seguro no eran originarios de la zona. Los culichis hablamos muy golpeado y también cantado dicen muchos, pero el asaltante lo hacía todavía más fuerte.
Lo vi acercarse sobre mi espalda y repitió “ya les dije que saquen el dinero a la v….”.
Estaba seguro que solamente querían las cosas y el dinero. Y mi reloj era de acero, su brillo llamaba la atención y sabía que al pasar por mi lado me lo iban a quitar o arrebatar, también el dinero y mi celular. Decidí dejarlo en la mesa, entregarlo sin que me lo pidiera directamente, evitar que las cosas se salieran de control.
Y así fue, el muchacho lo agarró sin pedir más. Caminó nuevamente por detrás de mí aunque seguía solicitando el dinero a los comensales, entonces decidí colocar sobre la mesa lo que traía para pagar la comida.
Esperé unos segundos pero no lo tomó, giré nuevamente mi cabeza sobre mi hombro y ya se habían ido todos.
Muchas personas siguieron comiendo, otros salieron a fumarse un cigarro y nosotros, solamente pedimos nuestra comida para llevar y nos fuimos, así sin decir nada.
Durante los 15 o 20 minutos que esperamos para que nos trajeran nuestra comida y la cuenta, la policía no llegó. Desconozco si los llamaron.
Mi reloj “viejito” lo compré hace algunos años en Estados Unidos, tuvo un costo de aproximadamente 60 dólares, no era caro, tampoco me lo regalaron. Ese día lo utilicé por si a caso. Y así pasó.